logo

Últimas Noticias

La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) anunció sus propios requisitos para que el avión B737 MAX opere en el viejo continente, ya que los establecidos por su similar estadounidense, la Administración Federal de Aviación (FAA), tuvieron deficiencias en el proceso de certificación. Entre estos está que la Agencia realizará sus propias pruebas en los aviones MAX. 

Durante el comité de transporte del Parlamento Europeo, Patrick Ky, director ejecutivo de la agencia, expresó que ahora las autoridades europeas buscarán una segunda opinión “más independiente y amplia” con respecto al programa de fuselaje estrecho más vendido de Boeing, específicamente con la integridad del sistema MCAS (Maneuvering Characteristics Augmentation System).

“Tengo mucho respeto por mis homólogos en la FAA; tienen una fuerte ética pero lo que se necesita es un cambio de metodología (…) Una situación similar, no sucedería en nuestro sistema. Tenemos una forma muy estructurada de delegar y una metodología acordada”, declaró Ky.

El 12 de marzo, EASA prohibió a las aerolíneas operar servicios a bordo del MAX, hasta que se cumplieran cuatro condiciones entre las que se incluyen la certificación de la propia agencia sin delegar en la FAA la aprobación de todos los cambios de diseño propuestos por Boeing.

Asimismo, solicitaron una revisión independiente, de más amplitud del avión en general; por otro lado, quieren el análisis completo de los accidentes en Etiopía e Indonesia, tanto del punto de vista técnico como operativo.

De esta forma, si la FAA recertifica al MAX, su autorización sólo aplicaría para las aerolíneas estadounidenses y de aquellos países que homologuen su decisión con la de las autoridades en Estados Unidos, como el caso de México. Por su parte, en Europa, las aerolíneas quedarían supeditadas a la decisión de la EASA.

Así, Patrick Ky reconoció que no hay un tiempo definido para el regreso del MAX, esto vinculado a que Boeing prevé dar sus actualizaciones del software el siguiente mes.

Recientemente, Alexandre de Juniac, titular de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) señaló la preocupación del organismo ante la falta de unanimidad entre los reguladores internacionales ante la crisis MAX y que esto afecta negativamente a la industria.

Por A21

Publicado en Industria

Reguladores de la aviación de Estados Unidos instan a trabajadores en aeropuertos a tener especial cuidado con los sensores en los costados de las aeronaves que fallaron en dos accidentes de aviones 737 Max de Boeing desde octubre. 

 

Los llamados álabes de ángulo de ataque, que miden si la nariz de un avión tiene una punta demasiado alta en relación con el aire que se aproxima para evitar atascamientos aerodinámicos peligrosos, son vulnerables al daño, dijo la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) en un comunicado.

“Es imperativo que todos los operadores sean conscientes de la importancia de los sensores y el potencial de daños durante operaciones normales, procedimientos de mantenimiento, procedimientos de servicio y cualquier otro procedimiento relacionado con una aeronave donde pueda ocurrir daño a un sensor de estos”, dijo la FAA en el anuncio del 14 de agosto.

Los sensores de dos jets 737 Max fallaron, lo que provocó que una característica de seguridad empujara repetidamente la nariz hacia abajo en cada avión. Los pilotos finalmente fueron vencidos y perdieron el control de los aviones a pesar de los procedimientos para desactivar la falla del sistema. Un total de 346 personas murieron en los accidentes y el avión ha estado inmovilizado en todo el mundo desde el 13 de marzo.

La declaración de la FAA fue emitida como un “recordatorio” de seguridad y no está relacionada con ningún hallazgo específico de las múltiples investigaciones sobre los accidentes, dijo la agencia en un comunicado.

Una revisión Bloomberg de bases de datos públicas reveló al menos 140 casos desde principios de la década de 1990 de sensores de ángulo de ataque dañados en tierra o por aves. Aunque las fallas ocurrieron en diferentes modelos, a veces provocaron serias emergencias en la cabina como lo ocurrido en los accidentes del 737 Max.

Por Alan Levin – Bloomberg, Yahoo

 

Publicado en Industria

La batería de un dispositivo electrónico en mal estado puede ser peligrosa, generando explosiones o incendios. Por ello, es lógico que haya que tomar precauciones en los aviones, entornos tan cerrados en los que un incidente de estas características podría tener unas severas consecuencias. 

La batería de un dispositivo electrónico en mal estado puede ser peligrosa, generando explosiones o incendios. Por ello, es lógico que haya que tomar precauciones en los aviones, entornos tan cerrados en los que un incidente de estas características podría tener unas severas consecuencias.

El pasado mes de junio Apple realizó un llamamiento voluntario para un programa de reemplazo de baterías en los MacBook Pro de 15 pulgadas vendidos entre septiembre de 2015 y febrero de 2017. Al parecer, sus baterías estaban defectuosas y podían sobrecalentarse, hasta el punto de explotar.

Durante ese periodo de tiempo, se estima que se vendieron cerca de 432.000 MacBook Pro en los Estados Unidos que eran aptos para el reemplazo de la batería. En Canadá la cifra era más baja, unas 26.000 unidades. Respecto a Europa, todavía no se ha podido llegar a un número más o menos concreto. Ante esto, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos ha prohibido viajar con modelos susceptibles de fallo de este ordenador portátil.

La FAA ha recordado a las aerolineas cumplir la normativa de seguridad de 2016 para baterías retiradas del mercado

A principios de agosto, la EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea) ya contactó con las aerolineas que operan en el continente para alertar sobre los modelos de MacBook Pro afectador. Además, les recordó que debían seguir las normas de seguridad de 2017 sobre que las baterías de ion-litio retiradas del mercado deben estar apagadas y no usarse durante los vuelos.

Ahora, unos días después de ese anuncio, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos ha prohibido viajar con los MacBook Pro afectados por suponer un riesgo para la seguridad durante los viajes en avión. En un comunicado, la FAA asegura que está al tanto del asunto y que ya ha alertado a las principales aerolineas del país norteamericano sobre la problemática.

Como medida para prevenir incidentes, según Bloomberg, va a seguirse la normativa de seguridad de 2016 para productos con baterías retiradas del mercado. Debido a esta norma se impide a los pasajeros que viajen con un MacBook Pro defectuoso, ni en el equipaje de cabina ni en el facturado como carga.

Aunque ha habido accidentes con dispositivos que se prenden fuego por sobrecalentamiento en aviones, nunca han llegado al punto de producir un incendio a gran escala porque las llamadas pueden extinguirse rápidamente con agua y el personal de vuelo está entrenado para controlar situaciones así. Esta situación recuerda a la ocurrida hace unos años atrás con el Galaxy Note 7 de Samsung, smartphone que también llegó a prohibirse durante los vuelos.

 

Publicado en Industria

Estamos ante la mayor crisis en la historia de Boeing y parece que está lejos de terminarse. De acuerdo a información de The Wall Street Journal, que cita a “altos ejecutivos de Boeing y algunos líderes de la FAA”, el avión 737 MAX cambiará su fecha de vuelta al aire y permanecerá en tierra hasta enero de 2020, esto debido a los nuevos “desafíos técnicos inesperados”.

Hasta el momento no hay una confirmación oficial por parte de Boeing, pero esto significaría una disminución importante en los vuelos disponibles y por supuesto pérdidas millonarias para las aerolíneas y la misma Boeing.

Tras la publicación de la actualización de software que supuestamente resolvería el fallo en sensores y el sistema MCAS, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) pronosticó que la recertificación del 737 MAX estaría lista para el mes de septiembre. Lo anterior tras dos retrasos.

El problema fue que a pesar de la actualización y los nuevos sistemas de seguridad, que antes eran una opción adicional en los aviones, han ido apareciendo nuevos problemas en el 737 MAX que están dificultando su vuelta al aire. Por un lado se descubrió una pieza defectuosa en las alas, después la misma FAA detectó un fallo en un microprocesador y la semana pasada la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) localizó un problema en el piloto automático.

Ante esto, American Airlines anunció durante el fin de semana que cancelará nuevamente todos los vuelos del 737 MAX, más de 5.000, ahora hasta el 2 de noviembre de este año. Este anuncio se presentó después de que la aerolínea confirmó que durante el segundo trimestre de 2019 tuvieron que cancelar 7.800 vuelos, lo que los llevó a unas pérdidas de 185 millones de dólares.

También está el caso de United Airlines, que confirmó que retrasará la vuelta al aire de su flota de 737 MAX hasta el 3 de noviembre. Pero el caso más preocupante es el de Southwest Airlines, quien ya canceló la reanudación de las operaciones de sus 34 aviones 737 MAX, que estaba proyectada para agosto, hasta el 1 de octubre de 2019.

Southwest Airlines es la aerolínea con el mayor número de aeronaves 737 MAX, por lo que este cese a las operaciones les está afectando de forma especial. Por ejemplo, la aerolínea informó que ahora mismo tienen “sobrecarga de personal”, lo que ha llevado a pilotos a sobrecargos a perder dinero por la falta de vuelos asignados. Además, se ha pospuesto el entrenamiento de nuevos pilotos y se ha detenido el ascenso de primeros oficiales a capitanes.

Por su parte, Boeing mencionó que “no ofrecerá el 737 MAX para su certificación por la FAA hasta que hayamos satisfecho todos los requisitos para la certificación del MAX y su retorno seguro al servicio”.

Según los cálculos, el haber detenido las operaciones del 737 MAX le costará a las aerolíneas, sólo en los Estados Unidos, unos 5.000 millones de dólares. Y se espera que Boeing termine pagando parte de este dinero, donde de incluyen compensaciones a las aerolíneas por la caída en la venta de billetes y los retrasos en las entregas de nuevas aeronaves.

De hecho, Boeing sigue sin detener la producción del 737 MAX, sólo la disminuyó en un 20% en abril, lo que está provocando que la compañía no tenga espacio suficiente para almacenar tal cantidad de aviones, por lo que han empezado a usar el estacionamiento de empleados de su fabrica en Seattle.

Hay que recordar que desde el 13 de marzo Boeing y la FAA dieron la orden de que los casi 500 aviones 737 MAX se quedaran en tierra, esto tras los dos accidentes fatales que provocaron la muerte de 346 personas en menos de cinco meses. A día de hoy aún no hay certeza de cuándo reanudarán operaciones, por lo que tendremos que seguir atentos ante cualquier novedad.

Por Raúl Álvarez – Xataka

Publicado en Industria

Representantes de la FAA, de la europea EASA, la Transport Canada y la ANAC de Brasil, acordaron coordinar sus esfuerzos para lograr la rehabilitación del B-737MAX. La decisión surgió en el contexto de una reunión que convocó la IATA en sus oficinas de Montreal (Canadá) y de la que participaron todas las empresas usuarias. “Hemos trabajado todos juntos, para lograr que los reguladores de todos los países permitan que la aeronave regrese a los cielos más o menos al mismo tiempo” señaló Oscar Muñoz, presidente de United Airlines. Cabe recordar que Boeing se encuentra ultimando la presentación de documentación a la FAA para lograr que el MAX vuelva a ser certificado. Y esto lo hace luego de que reparara los errores del software MCAS y de que realizara una ingente cantidad de vuelos de prueba.

Publicado en Industria

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha emitido este jueves una orden de emergencia que prohíbe a los operadores estadounidenses volar en una zona del espacio aéreo controlado por Teherán sobre el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán debido a la creciente tensión.

La FAA ha señalado que el avión civil más cercano en activo se encontraba a unas 45 millas náuticas del dron estadounidense que fue derribado por un misil iraní esta semana.

“Había numerosos aviones de aviación civil operando en la zona en el momento de la intercepción”, ha indicado la FAA.

La agencia estadounidense ha subrayado que continúa preocupada por la escalada de la tensión y la actividad militar cerca de las rutas de aviación civil, así como por la disposición de Irán de usar misiles de largo alcance en el espacio aéreo internacional con poca o ninguna advertencia.

Por su parte, la compañía aérea United Airlines ha informado de que ha suspendido los vuelos entre el aeropuerto de Newmark en Nueva Jersey y la capital financiera india, Bombay.

“Dados los acontecimientos actuales en Irán, hemos realizado una revisión exhaustiva de nuestro servicio en India a través del espacio aéreo iraní y hemos decidido suspender nuestro servicio”, ha anunciado la empresa en su página web, sin detallar cuánto duraría la medida.

Un portavoz de United Airlines ha señalado que los clientes que viajen de Bombay a Newark volarán de regreso a Estados Unidos en vuelos alternativos.

“Continuamos explorando todas nuestras opciones y mantenemos un estrecho contacto con las autoridades gubernamentales pertinentes para brindar a nuestros clientes la experiencia de viaje más eficiente en estas circunstancias”, ha asegurado el portavoz.

Por EuropaPress 

Publicado en Internacionales

Mientras Boeing asegura que la actualización el software del B737 MAX está completa y a la espera su certificación por parte de las Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) y otras entidades regulatorias, otra revisión obligatoria a estos aviones continúa generando incertidumbre. Se trata de una falla en la construcción en los slats de las alas que no cumplirían con los estándares de fabricación.

De acuerdo con FAA, el problema estaría en el ensamblaje de los slats que podría derivar en afecciones en su despliegue en las fases de despegue, aproximación y aterrizaje. El problema estaría presente en al menos 312 aviones distribuidos en 179 B737 MAX y 133 B737 Next Generation (B737-600 al B737-900ER). Por lo mismo, la autoridad aeronáutica estadounidense y Boeing recomiendan a todos los operadores de estos aviones realizar las revisiones correspondientes en un plazo de diez días y efectuar los reemplazos de piezas en el caso que sea necesario.

FAA indica que, si bien este nuevo inconveniente no causaría un accidente como los registrados en Lion Air o Ethiopian, si afecta el desempeño de la aeronave, especialmente en momento críticos. Los slats con problemas podrían fallar de manera prematura o agrietarse.

Los empleados de Boeing descubrieron este nuevo problema el viernes 31 de mayo al indicar que algunas piezas no recibieron el tratamiento térmico correspondiente lo que podría derivar en un problema de seguridad. Inicialmente, el fabricante había indicado que la falla fue descubierta en 21 B737 NG y 20 B737 MAX, pero la FAA ha ampliado a más de 300 el número de aeronaves a revisar como medida preventiva.

Si bien esta nueva falla no es significativa en comparación con los problemas del MCAS del B737 MAX que mantiene en tierra estos aviones, si representa otro nuevo golpe para Boeing en términos de confiabilidad. Los últimos años no han sido fáciles para el fabricante ante los inconvenientes registrados, primero, por las baterías de litio de los B787, la paralización de esta flota, y las denuncias de irregularidades en su construcción, por parte de los propios trabajadores de la fábrica de Charleston. A esto, se suma los problemas provocados por los motores Rolls Royce Trent 1000 Package B, C y TEN que, si bien son externos al fabricante, si le representan afecciones en su imagen.

Mientras Boeing asegura los B737 MAX volverán al servicio en las próximas semanas, la industria aérea prefiere mantener cautela en los tiempos e insta a las autoridades aeronáuticas involucradas, como al propio fabricante, certezas de los trabajos que se deben hacer y una transparencia total de los procesos. Por lo mismo, indican que el reinicio de operaciones de estos aviones no ocurrirá hasta un plazo mínimo de 10 semanas, es decir, recién a finales de agosto. Algunas compañías aéreas tienen más incertidumbre e indican los tiempos podrían extenderse hasta fines de año.

Para Alexandre De Juniac, director y CEO de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), las autoridades deben abordar el problema con un enfoque “integral, coherente y de colaboración”. Durante la Asamblea General que se celebra por estos días en Seúl, la Asociación comenta que una de las conclusiones que deja la paralización de la flota B737 MAX es la necesidad de revisar los procedimientos de cómo son certificadas las aeronaves. “A corto plazo, la solución es colocar a la aeronave en servicio afectada de manera segura, pero ha mediado y largo plazo habrá una revisión completa del sistema de certificación. IATA y OACI deberían tomar la iniciativa con los organismos reguladores”, indica Gilberto López Meyer, vicepresidente Senior de Seguridad Operacional y Operaciones de Vuelo de la Asociación que representa a las líneas aéreas, en conversación con Air Transport World (02/06/2019).

Para IATA, la preocupación está en que las últimas paralizaciones de aviones en servicio puedan, en el corto plazo, incidir en la pérdida en la armonización regulatoria. “Durante la última década, esta industria se ha basado en el reconocimiento mutuo. Uno puede volar a otros países basado en una certificación. Sin embargo, este incidente inusual y sin precedentes podría poner esto en peligro. Pensamos que esta será una situación temporal porque esta industria no puede funcionar si no tenemos el sistema que se construyó en más de 70 años de trabajo conjunto”, agrega Meyer.

Boeing está intentando convencer a la FAA de que las soluciones aplicadas al MCAS del B737 MAX son correctas. Sin embargo, otras autoridades aeronáuticas de distintos países exigen que les gustaría realizar sus propias pruebas antes de que visar nuevamente al avión y autorizar su regreso a las operaciones, en un abierto desafío político hacia los Estados Unidos. De ocurrir una certificación parcializada por país, los B737 MAX podrían sufrir un cierto veto dado que sólo podrían volar sobre aquellos territorios donde cada autoridad tiene aprobada su operación.

IATA indica que esta paralización y su eventual extensión en el tiempo es perjudicial para las finanzas de las líneas aéreas, pero es necesaria en función de garantizar la seguridad de las operaciones aéreas, prioridad número uno de la industria aérea 

Publicado en Industria

Boeing informó el domingo que algunos de sus aviones, incluidos muchos sus modelos 737 Max, podrían tener partes defectuosas en sus alas.

Luego de un trabajo en conjunto con la Administración Federal de Aviación, Boeing dijo que se ha acercado a las aerolíneas que vuelan sus aviones, aconsejándoles que inspeccionen sus ensamblajes de riel de listones en los aviones Max y NG. La serie 737 NG incluye los planos 737-600, -700, -800 y -900.

Los listones de borde delantero son una superficie de control aerodinámico que se extiende desde la parte frontal del ala.

“Es posible que algunas de las pistas no cumplan con los estándares de fabricación y deban reemplazarse”, dijeron Boeing y la FAA.

Además, señalaron que, si se encuentra que las partes están defectuosas, las aerolíneas deberían reemplazarlos antes de devolver a poner sus aviones en servicio.

Las partes defectuosas pueden fallar prematuramente o agrietarse. De acuerdo con la FAA, una falla parcial no derribaría un avión, pero una aeronave podría dañarse mientras está en vuelo.

Boeing ha enviado un boletín de servicio y la FAA emitirá una directiva de aeronavegabilidad que obliga a las aerolíneas a inspeccionar y reparar sus ensamblajes de rieles de listones dentro de 10 días.

La compañía descubrió el problema el viernes, cuando Boeing se reunía con el proveedor de piezas. Los empleados de Boeing notaron que algunas de las piezas no fueron tratadas térmicamente, lo que los llevó a creer que podría haber un problema de seguridad.

Las autoridades aéreas han suspendido en la mayor parte del mundo los vuelos del 737 MAX después de dos accidentes sufridos este año que dejaron 346 muertos.

Aunque no se han establecido plazos para volver a poner el avión de Boeing en el aire, se ha pedido que se alineen criterios para evitar dificultades a las cerca de 30 aerolíneas miembro de IATA que poseen este avión y señaló el rol que debe jugar la Administración de Aviación Federal de EEUU (FAA, en inglés) en este sentido.

En mayo Boeing anunció que había completado la actualización del software del 737 MAX y que espera acordar con la FAA una fecha para llevar a cabo un vuelo de prueba final y completar todo el proceso de certificación.

Por Univisión

Publicado en Industria

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que representa a 290 compañías aéreas equivalentes al 82% del tráfico aéreo mundial, ha advertido este miércoles que no espera que el Boeing 737 MAX, suspendido desde mediados de marzo, pueda volver al servicio antes de agosto.

“No espero nada antes de 10 a 12 semanas para que vuelva a entrar en servicio”, ha afirmado el director general y consejero delegado de la IATA, Alexander de Juniac, a periodistas en Seúl, donde la organización celebrará en los próximos días su asamblea anual. “Pero no está en nuestras manos, eso está en manos de los reguladores”, ha añadido.

La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) dijo la semana pasada que esperaba poder aprobar que el 737 MAX vuelva a entrar en servicio a finales de junio, según señalaron los miembros regulador aéreo de Estados Unidos a los miembros de la agencia de aviación de las Naciones Unidas en una sesión informativa privada. No obstante, advirtió que no había un calendario firme para levantar el veto al modelo de avión.

Una vez la autoridad aeronáutica de los Estados Unidos levante la prohibición a volar con los 737 MAX, las aerolíneas tendrán que pasar entre 100 y 150 horas preparando cada avión para volar de nuevo, además de entrenar a los pilotos en el nuevo software.

El directivo de la IATA explicó que planea organizar una cumbre al respecto con las partes interesadas, en cinco o siete semanas, para conocer las modificaciones y actualizaciones respecto a los aviones Boeing 737 MAX, tanto en sus aspectos técnicos como en la formación necesaria. “Esperamos que alineen su calendario”, dijo al respecto sobre los reguladores.

“Se espera que 2019 sea el décimo año consecutivo de ganancias para las aerolíneas, pero es probable que el aumento de los costes, las guerras comerciales y otras incertidumbres tengan un impacto en los resultados finales”, ha reiterado De Juniac.

La IATA recortará de nuevo sus previsiones anuales durante su reunión anual en Seúl, del 31 de mayo al 3 de junio. En diciembre, ya redujo a 35.000 millones de dólares (31.369 millones de euros) los beneficios previstos para 2019 para las compañías aéreas, frente a los 38.000 millones de dólares (34.058 millones de euros) previstos anteriormente. La IATA recortará de nuevo estas previsiones en durante su reunión anual en Seúl, del 31 de mayo al 3 de junio.

“DEJAR EN TIERRA LOS 737 MAX SE ESTÁ COBRANDO SU PRECIO”.

Dejar en tierra los 737 MAX casi durante siete meses para las compañías aéreas “se está cobrando su precio”, ha dicho De Juniac. Hace un mes, ya anticipó que las tensiones comerciales estaban ya afectando a la demanda de carga y probablemente incidiría en el tráfico de pasajeros.

Por el momento, la Asociación de Transporte Aéreo de China (CATA, por sus siglas en inglés) calcula que las pérdidas de las aerolíneas chinas por dejar en tierra sus aviones Boeing 737 MAX, suspendidos de vuelo, ascenderán a 4.000 millones de yuanes (más de 518 millones de euros) a finales de junio.

Las principales aerolíneas estadounidenses y mayores clientes de este modelo de avión, United Airlines, Southwest Airlines y American Airlines, han extendido a principios de agosto la retirada de los 737 MAX de sus operaciones, a la espera de cómo evolucionan las pertinentes certificaciones.

Por EuropaPress

Publicado en Industria

La Agencia Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ha dejado sin fecha la vuelta del modelo del fabricante norteamericano Boeing 737 MAX tras la reunión mantenida este jueves con nueve reguladores aéreos del mundo.

Al término de un encuentro, el jefe interino de la FAA, Daniel Elwell, ha indicado desde Forth Worth (Texas) que la reunión con los reguladores internacionales fue “extremadamente positiva” y “constructiva” aunque no hay fecha para la vuelta del 737 MAX, en tierra desde el pasado mes de marzo.

En este sentido, Elwell ha reiterado que la autoridad aérea estadounidense no aprobará el regreso del modelo 737 MAX “hasta que haya completado un análisis de seguridad” y “sin un calendario establecido para el entrenamiento de pilotos” en el sistema de estabilización MCAS –Sistema de Aumento de las Características de Maniobras– que se relaciona con los dos accidentes mortales registrados en los últimos meses en Etiopía e Indonesia, que se saldaron con 346 muertos.

Boeing se ha reunido este jueves durante más de ocho horas con reguladores internacionales como la FAA, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) y las de Canadá y Brasil, para evaluar la actualización del software de los 737 MAX realizado por el constructor, incluido el fallo en el simulador de vuelo con información adicional para los operadores sobre los posibles escenarios de vuelo.

Aunque cada regulador puede tomar decisiones de manera independiente, la FAA considera necesario que se ajusten los tiempos, según informa el ‘Financial Times’ al respecto del proceso.

Las autoridades de Canadá y Europa podrían ajustarse a los tiempos de Estados Unidos, no tanto la China, que ya actuó de manera independiente al prohibir las operaciones de este modelo antes que el resto.

Precisamente, las tres principales aerolíneas chinas reclaman a Boeing compensaciones por dejar en tierra sus 737 MAX, una petición que llega en plena guerra comercial entre China y Estados Unidos. 

El simulador de vuelo estaba incorporado como un recurso opcional para las aerolíneas que contratasen un paquete especial de seguridad al no se considerado necesario por el fabricante ni por los reguladores.

Tras el accidente de Lion Air, Boeing proporcionó a las aerolíneas y a los pilotos una actualización sobre el funcionamiento del Sistema de Aumento de Características de Maniobra (MCAS, por sus siglas en inglés), pero ni la compañía ni los reguladores consideraron necesario realizar entrenamientos adicionales a los pilotos.

No obstante, esta opinión cambió tras el accidente de Ethiopian Airlines, cuando la mayoría de agentes de la industria consideraron que la formación de los pilotos necesitaba un refuerzo.

Boeing anunció hace justo una semana la finalización de la actualización del software de este modelo de avión que incluye, además, una mayor preparación para los pilotos y cambios en el sistema que alerta del ángulo de ataque del avión. Hasta el momento, ha volado más de 360 horas en 207 vuelos con la actualización del software.

“Hemos completado todos los vuelos de prueba de ingeniería para la actualización del software y ahora nos preparamos para el vuelo de certificación final”, afirmó el pasado jueves el presidente del fabricante aeronáutico estadounidense, Dennis Muilenburg.

VUELO DE PRUEBA DE CERTIFICACIÓN FINAL

Boeing ha indicado que está proporcionando la información solicitada por la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos que, entre otros aspectos, contempla detalles sobre cómo interactúan los pilotos con los controles y pantallas de los aviones en diferentes escenarios de vuelo.

La FAA ya adelantó que las actualizaciones del software en las que trabajaba Boeing para evitar que la generación de datos erróneos desencadenen un fallo en MCAS, relacionado con los dos accidentes aéreos, eran operacionalmente adecuadas.

Una vez completado el proceso, según el fabricante con sede en Chicago, trabajará conjuntamente con la FAA para programar su vuelo de prueba de certificación final. Igualmente, ha reiterado su compromiso para hacer llegar toda la información que necesiten a los reguladores de todo el mundo.

Así las cosas, y a la espera de que se decida levantar el veto al 737 MAX, el bloqueo del espacio aéreo para los 737 MAX desde el accidente de Etiopía, que se produjo el 10 de marzo, está costando a la compañía unos 1.000 millones de dólares (896 millones de euros) al mes mientras no pueda realizar entregas, además de las pérdidas que están registrando los diferentes operadores del modelo que están cancelando decenas de vuelos cada día.

Por EuropaPress

Publicado en Industria
Página 1 de 3

Quienes Somos           Publique su noticia         Paute Aquí     Politica de Privacidad       Suscríbase          Contacto      APP      APP2      Boletín

                     
 
ABC Aeronautico By Grupo ABC - Copyright © 2019 - Cel: 3153720544 -3138639962 -  Calle 174 No 8 31 modulo 176 - Bogotá D.C., Colombia 
Casino Bonus at bet365 uk